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El protegido y su protector...

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El protegido y su protector...

Mensaje por Invitado el Sáb Ago 25, 2012 1:05 am

Después de los últimos acontecimientos en su vida, y a pesar que en su rostro no había expresión alguna, el ángel ennegrecido estaba algo aturdido no podía negarlo si no, se convertiría en un hipócrita como esos que tanto odiaba, dejando al bosque que los acogió por poco tiempo, pensó en seguir la dirección a la zona norte de la ciudad, pero siendo que ahora cargaba con un peso extra y aun mas en como aquel chico era, no le pareció lo mas correcto ir a alguna de aquellas posadas que generalmente estaban infestadas de piratas y de malviviente de la ciudad, por lo que sus pasos volvieron en si por aquellos que dio y lo llevaron a conocer a quien ahora era su protegido, si aquella alma de ángel no hubiera mostrado tanta nobleza, tanto desinterés por si mismo y ese interés por el niño que se encontraba entre sus brazos, entonces era muy probable que nada de esto hubiera pasado, y el ahora estuviera calentando su cuerpo con el delicioso sabor del Ron que tanto adora.

Sus pasos firmes pero relajados lo llevaban por aquellas adoquinadas calles de la zona mas tranquila de toda la ciudad, los pocos que deambulaban por la zona quedaban mirando a aquel de un modo extraño y hasta acusador, su apariencia no era de gran ayuda en realidad, pues parecía realmente un maleante como tantos otros cargando a un inocente que quizás fuera su victima de pasiones bajas… aunque el ángel centrado en su camino no se percato de mirada alguna que posaba de aquella manera sobre él, por lo que su andar seguía sin cuidado mas que no moverse demasiado para no interrumpir el descanso del joven Rin.

El paisaje ahora se veía mas tranquilo entrando en la zona de las posadas, aquel dinero bien merecido serviría para que aquella noche el joven Rin descansara sobre una cama cómoda, ciertamente Elliot jamás había gastado lo que ganaba en su comodidades pues tantos años como “ermitaño” en aquel bosque lo habían hecho acostumbrar a encontrar el sueño sobre la rama de algún árbol, solo en las noches de mucho frío se acercaba entonces a reposar en las caballerizas donde trabajaba cada día sin quejarse, ¿Cómo lo haría? Se sentía afortunado de un trabajo como aquel donde aquel noble lo trataba de muy buena manera y el podía permanecer con los caballos el tiempo que quisiera cuidándolos, entrenándolos… nadie mejor que él para aquellas funciones.

-Al fin….-

Soltó susurrante el ángel tras encontrarse con la primera posada, que si bien no tenia el aspecto de ser muy cara seguro era mucho mejor que las que se encontraban en la zona norte, y sin duda mas tranquila para que aquel pudiese sentirse mucho mas a gusto… así que entro en ella la mirada del encargado se poso enseguida desconfiada mientras sus iris de espada se fijaban en los de aquel también, sus pasos cesaron frente al mostrador y pidió un cuarto, mas el hombre se negó pensando que aquel era un maleante, para explicarse dijo ser empleado de aquel noble y que se había encontrado al niño tirado en el piso, el tipo no le creía por obviedad pero ante la insistencia y explicaciones mas aquellos ojos que no reflejaban falsedad alguna aquel termino accediendo aunque con la amenaza de que si algo extraño pasaba llamaría a los guardias para que lo encarcelaran… Kasiel solo asintió a la absurda amenaza usando la lógica de que si fuera un mal hombre se lo hubiera llevado a la posada del norte donde podría violar al crío tranquilo si claro esa fuera su intención. Al final obtuvo el cuarto aunque se encontraba molesto de tener que lidiar con aquellas personas que solo juzgaban por la apariencia de uno y nada mas, aunque también pensó que aquello era lo mas lógico también. Así subió las escaleras suavemente llegando al piso indicado, camino unos cuantos pasos en el corredor que era algo angosto en realidad, levantando a Rin un poco mas para que su cabeza no diera contra alguna de las mesitas que andaban por ahí, al final del pasillo quedo frente al cuarto que le dieron… muy a pesar de su apariencia el lugar era un poco caro, pero al menos les llevarían el desayuno a la habitación por lo que el niño podría comer algo cuando despertara.

Así se acerco a la cama y dejo al pequeño sobre ella, por un segundo sus ojos se fijaron en su cuerpo aquellas ropas orientales parecían haberse desacomodado un poco, una de sus piernas se veía libre ante sus ojos, parte del pecho del chico también, su piel era blanca como la misma nieve que caía en copos lentamente del cielo, parecía ser suave aunque aquello no le preocupaba al ángel en este momento, pensó que quizás tendría frío y busco alguna manta con que cubrir su cuerpo… tras hacerlo simplemente se sentó en el suelo junto a la cama a la altura de la cabecera, con una pierna flexionada y un brazo apoyado sobre la rodilla, por el rabillo de su ojo miro el rostro del niño tapado por la mascara, tentado por quitársela y ver su rostro tras ella, pero creyó entonces una falta de respeto al niño que si la portaba era por algo, así que cerro los ojos manteniéndose a su lado, no dormiría… pero necesitaba esa paz que se encontraba en el fondo de su ser cuando hacia aquello, analizando que haría ahora teniendo a un protegido que cuidar la batalla pronto comenzaría…



Spoiler:
me quedo re corto x´D aunque si lo juntamos con el otro seria una respuesta normal, creo x´D uU... no puedo hacer mucho si no me dejan violarlo!!!!!!!!! TT__________TT

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Re: El protegido y su protector...

Mensaje por Invitado el Mar Ago 28, 2012 6:37 pm

Rin soñó al caer en la oscuridad de la inconsciencia. Soñó con sombras oscuras moviéndose en los lugares oscuros cuando no miraba, viéndolas únicamente por el rabillo del ojo. Soñó con dos hombres que no podían ser calificados de otra forma más que de bellos luchando encarnizadamente hasta terminar amándose con pasión, sin poder hacer nada por evitarlo. Soñó con un joven de largos cabellos azabache y ojos cansados y terriblemente entristecidos del color de la plata... el color de sus propios ojos. Soñó un encuentro entre un hombre de mirada dorada y una mujer de mirada verdosa. Soñó la despedida aliviada de una mujer de sedosos cabellos rosados alejándose de la misma mujer que se encontraba con el hombre de los ojos del color de la miel. Lo soñó todo y no soñó nada... y para cuando el Reino de Morfeo se tiñó de rojo, él ya había olvidado todo lo anterior.
Sólo entonces soñó con una imponente mujer hecha de oscuridad y muerte, con unos ojos rojos que todo lo contemplaban. Soñó con un hombre de gélida mirada plateada, completamente distinta a la suya o, ya puestos, a la del muchacho pelinegro que sus sueños también le habían revelado. Soñó con el tenso encuentro entre dos Titanes, y con su veredicto inclemente... y justo cuando aquellos ojos rojos lo miraron desde las brumas de sus sueños, Rin despertó.

Su despertar, sin embargo, no fue suave y cálido. No sintió la suavidad de las mantas y lentamente abrió los ojos para encontrarse con la oscuridad del techo de su diminuto cuarto en el burdel, no. Se despertó de forma repentina, casi brutal, empapado en un sudor que se había formado por todo su cuerpo en apenas un minuto, nada más visualizar aquellos ojos rojos y plateados en sus sueños.
Su respiración agitada, su corazón bombeando sangre a toda velocidad, sus ojos buscando algo en lo que sostenerse... su mirada se topó con la del hombre que se sentaba en el suelo al lado de su cama.
Jadeando tras la máscara, sus ojos ocultos por aquel rostro artificial, Rin vio los ojos del contrario, y lentamente fue recuperando sus recuerdos y olvidando lo que lo había alterado en sus sueños hasta que recuperó de golpe todas sus memorias sobre lo que había pasado y con quién se encontraba, olvidando ya por completo sus sueños.

Sintió como si alguien hubiese incrustado una mano en sus entrañas y ésta se estuviese moviendo en su interior al recordar el calor de la sangre, el grito del que había sido su pesadilla y su padre... la mirada fría y aterradora de aquel hombre serio que ahora le miraba casi con calidez...
A pesar de todo, Rin logró controlarse y alejó las náuseas de su mente para que dejasen de atacar su cuerpo, respirando hondo y apartando la mirada de Elliot para no recordar de nuevo aquello... tendría que pasar algún tiempo antes de que volviese a mirarlo a la cara sin ponerse enfermo o echarse a temblar...
Fue entonces cuando su mente tomó unos derroteros más pragmáticos, y entonces sus ojos volvieron a alzarse para contemplar el lugar en el que se encontraba.
Puesto que con su brusco despertar se había incorporado en la cama hasta acabar sentado, el chico pudo observar de una manera decente el lugar donde se encontraba, en verdad absorbido todavía por las tinieblas de la noche, algo que le dio la seguridad al menos de que no llevaba mucho tiempo inconsciente. No tardó mucho en deducir que se encontraba en alguna clase de posada, aunque nunca en su vida hubiese pisado alguna más que para que algún interesado lo admirase como si se tratase de alguna clase de ganado muy extravagante... y ciertamente en aquellas situaciones no solía pensar mucho en su entorno, sino más bien en salir de aquellos lugares cuanto antes.

Ya más relajado al sentirse al menos seguro en el entorno (y procurando no recordar lo seguro que había aparentado estar su amo antes de que lo cortasen en trocitos), Rin se atrevió a lanzar al menos una mirada de reojo al ángel oscuro.
- H-hola... -dijo tímidamente con voz suave, sin mirarlo directamente en ningún momento- se... ¿cómo...? -sacudió levemente la cabeza, sin saber muy bien qué decir.
Tras unos momentos de relajarse y respirar hondo, se giró con determinación hasta casi mirar directamente a Elliot.
- Yo... quería darle las gracias... darte las gracias, Elliot, por hacer lo que hiciste... -cerró los ojos tras la máscara y suspiró recomponiendo su posición y mirando sus manos entrelazadas sobre las mantas- yo no... apruebo matar porque sí pero... si él era... realmente un demonio... yo... -no sabía qué hacer, no sabía qué decir. En una sola noche todas sus creencias más firmes se habían desmoronado, todo lo que conocía, horrible, ciertamente, pero conocido, se había esfumado... ni siquiera sabía qué sentía en el fondo de su corazón respecto a aquel extraño ángel oscuro...

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Re: El protegido y su protector...

Mensaje por Invitado el Miér Ago 29, 2012 12:11 pm

El tiempo se movía con tanta lentitud, por eternos segundos pareció la tierra inmóvil abandonando la vuelta al sol, la luna se oculto oscureciendo aun mas el cuarto que ya de por si era gobernado por las penumbras… Kasiel permanecía inmóvil aun con sus ojos cerrados, ya era tarde, esa noche debía de investigar a un ángel nuevo que había llegado a la ciudad, y del que obvio no guardaba recuerdo alguno, aunque ciertamente alguna nostalgia cuando lo vio fue provocada, mas su cerebro dañado por los traumas poco dejaba de recordar al ángel ennegrecido otra cosa del pasado que no fuera su dulce amada.

Su cuerpo no reaccionaba mientras dejando su mente hundirse lentamente en un momento que con ella vivió, era una noche similar donde la luz de la luna escaseaba enormemente por las nubes un gran ventanal una habitación inmensa, el ángel invadió el cuarto de la dulce joven sin su autorización, pocas veces se dejaba gobernar por un impulso pera esa noche era especial aquel día cumplían un año de haberse conocido y claro el ángel contaba los días y horas desde aquel encuentro siempre para verla… sus pasos eran silenciosos para no despertar a la bella princesa que tan tranquila descansaba sobre aquel gigantesco colchón… se quedo viéndola poco tiempo hasta que se sentó sobre la cama a la altura de los pies, agacho un poco su cabeza mirando que sobre este había hermosos pétalos de rosa, pues el no había enamorado de cualquier plebeya humana, si no de que justamente aquella era una hermosa princesa hija única del rey y la reina, cerro sus ojos y no hizo ningún ruido su respiración era lenta y pausada para que ni ella llegara oírse en medio del inmenso silencio…

Pasaron horas en que el ángel parecía petrificado en aquella posición, entonces la hermosa dama se movió, y abrió sus ojos que daban al imponente ventanal irguiéndose siendo que al tiempo que su cara viraba hacia donde estaba el ángel la luna ahora se iba descubriendo de entre las nubes, su luz entro por aquel ventanal exagerado iluminando el cuarto con una luz fría de tonos azulados solo en ese momento fue cuando el ángel abrió los ojos y viro su rostro para mirarla, segundos eternos segundos que se fueron transformando en minutos, dulces minutos que sus miradas permanecieron inmóviles y fijas sobre el otro… Kasiel era conciente que la gran guerra pronto comenzaría… que quizás nunca mas volviera a ver aquellos ojos, o acariciar aquella piel…

-¿Kasiel?- sonrojada -¿Qué hac..ces… aquí?...-

EL ángel no dijo nada, mas su cuerpo lentamente se puso de pie, estaba descalzo, y sus pies se movieron hasta poder llegar a sentarse junto a la dama… aquel rostro era divino, juro en su interior que ni Remiel podría igualar aquella belleza aunque es normal siendo que estaba realmente profundamente enamorado, y claramente imposible su pensamiento pero el así realmente lo creía.

-Todo va a comenzar…-

Dijo suave pues el siempre le había contado todo a aquella, siempre transparente hacia su hermosa dama… elevo su mano y acaricio su rostro con una suavidad insuperable una caricia llena de amor y cariño para su hermosa princesa… quien al oír aquello mostró tristeza en su expresión, incluso sus ojos comenzaron a dejar salir algunas lagrimas después de todo los humanos siempre temían lo peor de cada situación… aunque el ángel también pensaba que quizás nunca mas la volvería a ver y eso lo entristecía aun cuando su rostro no reflejara ningún sentimiento y siempre quedara neutro ante las situaciones.

-No llores… hoy es un día importante.... hoy se cumple un año desde que te conocí, nunca tuve una razón para pelear… solo hacia lo que me ordenaban mis superiores, hasta que tu apareciste… quiero crearte un mundo lleno de paz…-

-Kasiel….-

Aquellos finos y delicados labios temblaron cuando el ángel aproximo su rostro al de ella, lentamente sus labios se fundieron en un suave y dulce beso… después de un año Kasiel tomo el atrevimiento de tomar aquellos labios, ella correspondió el beso y entonces rodeo el cuello del ángel por sobre los hombros y….

-mh?....-

Rin se había despertado, fue imposible que no lo escuchara interrumpiendo sus recuerdos, aun cuando no se movió un centímetro sus iris de espada se deslizaron lentamente hacia donde el niño estaba, parecía algo aturdido, era normal pensó en ese momento, lo vio esquivar su mirada pero el ángel no demostró emoción alguna ante sus actos, lo dejo adaptarse al ambiente que lo rodeaba mientras cerro los ojos unos segundos recordando nuevamente aquel beso único, su interior se estremeció al sentir en su mente nuevamente aquellos labios.

Entonces la voz de Rin volvió a traerlo a la realidad lo que por dentro fue un como “podrías callarte? Intento tener un momento con mi amada muerta”{?} mas al ver titubear al chico, y después decir aquellas cosas así tan de sorpresa le dio cierta gracia, después de todo habrá tiempo para recordar aquello que nunca se borraría de su mente. Así el ángel ennegrecido se levanto poniéndose de pie frente al niño y acercándose a el.

-Si no te gustan las muertes no debes darme las gracias, aun cuando tu carcelero era un demonio meta…-

Susurro aquel ángel clavando aquellos iris de espada sobre el mas chico, pero estos no se veían como siempre ante los demás, tenían una luz especial y destello de amabilidad y preocupación hacia el pequeño peliplata.

-Debes de estar muy confundido, aunque no se como ha termino en las manos de un demonio un semi ángel, tampoco es de mi interés puesto que ahora eres libre… mi trabajo será cuidarte siempre…-

Hizo una pronunciada reverencia ante el niño como un caballero cosa que ni al mismo Kalel le había mostrado, pronto se irguió y volvió sus ojos al niño.. con una atenuada sonrisa muy calida, había olvidado que podía tener esa expresión en su rostro a veces aunque no sabia por que el mas chico se la despertaba, quizás el vinculo protegido y protector era mas fuerte de lo que el había pensado…

-Ve a dormir… será lo mejor para ti descansar, aun eres pequeño y ya has trasnochado demasiado, cuando amanezca buscare un lugar donde puedas quedarte… se que el noble para el que trabajo necesita personal, quizás puedas trabajar allí hasta que todo se acomode, el te ofrecerá una habitación para ti, solo debes de aceptarla… no me gustaría verte durmiendo en la intemperie –

El ángel se movió hacia la ventana que lentamente dejaba que la luz de la luna entrara, se detuvo frente a ella mirándola y bañándose en aquella luz fría de las mismas tonalidades que aquella noche.

-Ve a dormir-

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Re: El protegido y su protector...

Mensaje por Invitado el Miér Sep 05, 2012 10:02 pm

Durante unos segundos la gran empatía que poseía Rin le permitió saber el estado de ánimo de Elliot... aquellos ojos que lo miraron con una irritación que muy poca gente habría podido percibir entre tanta indiferencia calculada y estudiada... entre aquel océano gris que eran sus vacíos ojos... los ojos de alguien que ha dejado hace mucho de ser feliz.
Durante esos segundos Rin dudó, titubeó, mirando a aquel hombre nuevamente con inquietud y desviando sus propios ojos de los del contrario, no deseando encontrarse con aquella mirada tan penetrante y avasalladora... que en el fondo poseía una extrañísima oscuridad luminosa que Rin no era capaz de entender...
Él, por supuesto, no sabía a qué se debía todo aquello que podía ver... no sabía que desde tiempos pasados los escasos discípulos del Arcángel Rafael que lograban alcanzar la maestría podían llegar a visionar retazos de lo que su señor veía constantemente... e incluso cosas que él no era capaz de ver ni en sueños... no tenía idea alguna de que el ángel que había sido asesinado el día de su creación y cuya sangre rondaba por sus venas era uno de aquellos discípulos de los Ojos de Dios y que por eso era tan... "observador"... y sin embargo sí sabía interpretar todas aquellas señales... con excepción de aquellos sueños que le perturbaban incluso más que aquella mirada de hierro.

Sumido ahora él en sus propios pensamientos, no fue hasta que escuchó la profunda voz del ángel ennegrecido que salió de su aturdida mente para introducirse en el aturdido mundo real... ciertamente no sabía qué hacer en ningún sentido.
Al captar el sentido de las palabras del hombre le miró, aún desconcertado pero tratando de asimilar todo aquello.
- Tú... arriesgaste tu vida para ayudarme... -desvió la mirada, apretando entre sus dedos las sábanas, nervioso- sería un necio y un desagradecido si no te diese las gracias por hacerlo... aunque no crea que lo que has hecho sea correcto -suspiró de forma ligeramente temblorosa, llevándose una mano al rostro con cansancio, tratando de despejarse... lo último que quería en aquel momento era volver al Reino de Morfeo a volver a encontrarse con aquellos dos terroríficos pares de ojos...

Estaba distraído, pero no se le pasaron por alto la preocupación ni la amabilidad del ángel, aunque aún siguiesen teñidas por aquella extraña oscuridad que parecía resplandecer muy en el fondo del corazón de Elliot. Sentía una extrema curiosidad por preguntarle acerca de ello... pero decidió no tentar a la suerte... bastante mala había sido ya para él sin que hiciese más papeletas...
- No lo entiendo... -sacudió la cabeza, mirando de reojo al contrario- ¿por qué querrías cuidarme siempre...? No te conozco de nada... no me conoces de nada... somos unos completos desconocidos que apenas se han visto desde hace... -hizo un gesto vago con la mano- el tiempo que sea... ¿por qué querrías cuidarme siempre? No tiene ningún sentido... -suspiró de nuevo... ciertamente no pensaba que el ángel oscuro le viera sentido alguno a aquello... aunque ciertamente y ahora que lo pensaba con detenimiento, lo que había dicho Elliot que haría era algo que Rin también llevaría a cabo sin dudar ni un segundo con tal de ayudar a quién fuese... nunca había conocido a alguien que compartiese su opinión... y era bastante escéptico sobre poder encontrar a alguien así algún día, la verdad...

La expresión cálida del contrario, sin embargo, volvió a desconcertarlo o, cuanto menos, sorprenderlo... no parecía un tipo muy dado a sonreír, precisamente. El hecho de que lo hiciese, sin embargo, le dio un poco más de seguridad... para levantarse a todo correr y agarrar casi de forma desesperada el brazo del ángel cuando éste parecía dispuesto a irse.
- ¡No! -casi gritó, con un tono de voz que podría calificarse de "preocupante"- No, por favor... -logró a duras penas corregirse, bajando el nivel de histeria en su voz y logrando controlarse más o menos...- no te vayas... no quiero volver a dormir... no aún... no quiero... -se estremeció al recordar colores rojos y plateados- por favor... quédate conmigo...
A pesar de sus intentos de control seguía habiendo miedo en su voz... no quería quedarse solo bajo ningún concepto.

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Re: El protegido y su protector...

Mensaje por Invitado el Vie Sep 07, 2012 3:46 am

Su mente quería viajar al pasado, lo necesitaba, sentir aunque fuera solo en recuerdos el calor que aquella humana una vez le brindo, aquel que de tanta carecía tenia y llevaba a su corazón a volverse un mismo témpano de hielo, era extraño… el como fue… el como era, se pregunto en su mente cuantas veces mas su ser se transformaría en el futuro… tanto se sumergió en su mente que las palabras de aquella hermosa y dulce voz de aquel joven chico no llegaban a su cerebro… pero entonces… su cuerpo sintió el agarre del mismo lo cual lo sorprendió al estar desprevenido sus ojos se abrieron un poco debido a la sorpresa producida… el niño parecía exaltado, lo había sujetado de su brazo y le pidió que no se fuera, que no quería dormir… que no quería estar solo… era comprensible aquello, había vivido tanto en apenas unas pocas horas que quizás su mente no podía comprender… Entonces el ángel tosió un poco tapando su boca con el puño, no estaba seguro de que decir realmente, o si debía expresar algo en ese momento, hacia ya demasiado tiempo que su accionar era vago con la gente en si, solo en peleas este se activaba como siempre, pero para sentimientos, para consuelos… su cuerpo se quedaba inmóvil y no sabia que hacer…

Entonces el ángel ennegrecido viro suave quedando bien de frente al mas chico, sus ojos brillaban por el frío fulgor de la luna que entraba por la ventana, lo miro a aquella mascara que entorpecía su búsqueda por los ojos del niño… entonces su mano se elevo suave… sus dedos presionaron los extremos de la mascara, separándola suavemente del rostro de Rin, poco a poco la piel perlada, tan clara y delicada se iba descubriendo… entonces por fin el rostro del mas chico quedo expuesto ante el ángel negro, su corazón dio un palpito muy fuerte… su rostro... era realmente hermoso, un ser tan bello y delicado… parpadeo unos segundos para aclarar su vista y ver si realmente estos no lo engañaban, ni siquiera Presea poseía aquella belleza… ahora mucho menos supo que decir, se quedo con la mente en blanco unos minutos, realmente no esperaba encontrar tanta hermosura en el rostro de un humano… bueno un semi-ángel en realidad, su cuerpo se sintió extraño, empatía completa, una que hacia mucho no tenia… era como si cuerpo se sintiera atraído por el del mas chico, cerro los ojos un segundo enseriándose nuevamente. Pensó que solo debía de tratarse de la conexión existente que se formaba en el momento preciso que un ángel aceptaba convertirse en guardián de otro ser… suspiro suavemente y volvió a abrir aquellos iris de espada, aunque la frialdad de ellos ahora quedaban muy lejos… con su mano libre sujeto suave el rostro de aquel y su pulgar acaricio amable sobre el pómulo de éste, una atenuada y ligera sonrisa muy amable y calida apareció en su boca.

-No me iré… no te dejare solo nunca, lo prometo, juro hacer que tu vida sea feliz-

El tono suave de su voz se oyó en un susurro que solo aquel chico podría oír, así como los amantes se confesaban con confidencias casi inaudibles, el ángel hacia su promesa ante su protegido, era extraño… realmente muy raro, todo aquello, su cuerpo se sentía diferente, incluso mas ligero… su corazón palpitaba mas rápido de lo que se había acostumbrado, ¿Acaso se sentía nervioso por la presencia del menor?... era una locura, no lo conocía, no sabia en realidad nada de él, entonces ¿Qué era esa sensación que inundaba su interior de ese modo?... oprimió sus labios un poco entre si, se inclino ante el joven apoyando su rodilla en el suelo, llevo su mano derecha a su pecho a la altura de su corazón, la mano izquierda reposo sobre el suelo presionando sobre sus dígitos, cerro los ojos, e inclino su cabeza.

-Yo soy Kasiel mi nombre significa "trono de Dios", el ángel de la soledad y las lágrimas, nací como guerrero y libre muchas batallas… di la espalda a los míos y solo me limite a contemplar al cosmos y no interferir. Ante ti ahora me muestro como un ángel guardián, acepte esta noche protegerte y lo haré con mi vida si es necesario… no dejare jamás que nada malo te ocurra, no dejare que tu alma vuelva a sentir ni un ápice de tristeza… hoy te juro esto Rin Tensei… que yo nunca te traicionare…-

El ángel ennegrecido elevo su mirada con firmeza y sus ojos con mirada intensa, observando al protegido bajo sus oscurecidas alas.

-Con el nombre que se me ha dado y mi función como ángel, entonces te robare todas tus penas y sufrimiento, beberé cada lagrima de su ojos y me asegurare que solo la felicidad sea la que reine en tu ser…-

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Re: El protegido y su protector...

Mensaje por Invitado el Miér Sep 19, 2012 7:02 pm

Durante unos segundos, el pánico impidió a Rin pensar siquiera... analizar su entorno como siempre hacía... ver la expresión de aquel hombre; sin embargo, pronto logró controlarse... más o menos... y sus ojos descifraron los del contrario, sus movimientos... ¿estaba incómodo?
El semiángel parpadeó levemente, dándose cuenta precisamente en aquel momento de la estampa que debería estar ofreciéndole al contrario, gritando como un psicótico y agarrándolo repentinamente con toda la confianza de alguien que lo conociese desde hacía siglos... cuando en realidad no hacía más que unas horas que se habían encontrado por primera vez. Elliot debía de estar cuanto menos alarmado por su loco comportamiento... así pues soltó al ángel y se dispuso a disculparse profundamente por aquella escena... cuando el otro se movió, y cuando cerró la boca y lo miró para ver que hacía ya no le quedó más tiempo para pedir disculpas.

Anonadado pero totalmente paralizado, sin atreverse a mover un músculo por los recuerdos que le venían a la mente (las veces en las que le habían ordenado quitarse la máscara o se la habían quitado nunca habían sido agradables... todos ellos "patrocinados" por el que había sido su amo todos aquellos años), Rin contempló cómo el otro llevaba aquellas fuertes y seguras manos hacia su máscara y la apartaba con sumo cuidado, casi como si estuviese destapando un preciado tesoro... de alguna forma era parecido a las anteriores veces... pero totalmente diferente.
Pareció como si tardase un milenio entero... pero finalmente retiró la máscara de su rostro, y sus grandes ojos abiertos al máximo por la sorpresa quedaron al descubierto junto al resto de su piel... reflejando aquella belleza que a tantos había cautivado... una belleza etérea que podía incluso superar a aquellos de sangre pura por la pureza de su alma.
Rin lo vio parpadear. Esperó a que dijese algo. Lo que fuese. Esperó...
- Como esperaba... soy repulsivo... -murmuró, desviando la mirada de los ojos del ángel antes de que él pudiese decir nada, bajando la cabeza y tratando de ocultar su rostro bajo su cabello- es por eso que no debo quitarme esa máscara... lamento que hayas tenido que ver...
No pudo decir nada más, ya que el contrario tomó la palabra y por fin comenzó a hablar, haciendo que su mirada buscase aquellos agudos ojos de nuevo casi inconscientemente, desconcertado. ¿Por qué decía aquello de repente? ¿No era que le parecía repulsivo? Por eso se había quedado en blanco hacía un momento... ¿no?

No fue hasta un segundo después que cayó en la cuenta del tono que había usado el ángel... y que le hizo estremecerse de arriba abajo en apenas un segundo. Aquel tono de voz... nunca antes lo había escuchado de alguien del cual sintiese una gran repulsión...
- ¿Q-qué hac...? -nuevamente anonadado, el muchacho se interrumpió para escuchar las solemnes palabras del ángel arrodillado, al que iba a disuadir de hacer aquello. No entendía nada... realmente...
Escuchó todas aquellas palabras, muchas de las cuales carecían de sentido para él o sencillamente eran demasiado irreales para tener en cuenta, y cuando el otro se detuvo sacudió la cabeza lentamente.
- ¿L-la soledad y las lágrimas...? -su voz sonó perdida, desconcertada- Eso... parece algo muy triste -y entonces, sus ojos plateados se llenaron de brillo, y sin poder sostenerse más cayó de rodillas y las lágrimas comenzaron a fluír libremente y en silencio por su pálido rostro. No sabía por qué lloraba... si por su vida... por aquel ángel al que deseaba consolar... por el miedo que le causaban sus visiones... o puede que por la certeza que estaba empezando a aparecer en su mente...
- T-tú... ¿no me ves... repulsivo...? -inquirió para asegurarse... sintiéndose totalmente estúpido por estar preguntando algo así a un desconocido... sentía que en verdad era imposible que alguien le encontrase hermoso... después de todo se había mantenido toda su vida con aquella máscara por algo, ¿no?

Pero entonces se dio cuenta de lo egoísta de sus palabras y sintió vergüenza de sí mismo... sacudió la cabeza y cerró los ojos, llorando con furia.
- No... eso no puede ser... -apretó sus manos en pequeños puños- si tú te llevas mi pena, el que la sentiría serías tú... ¡no puedo permitir algo así! -le miró como si le estuviese reprendiendo, aunque a quien regañaba en realidad no era a otro que a sí mismo.
Chistó y desvió la mirada de nuevo.
- L-lo único bueno que puedo hacer es curar a la gente con mi poder... yo también puedo sanar las heridas del interior -le lanzó una mirada de reojo-. Jamás podría perdonarme el causar heridas a otro que no sea yo mismo por mi propio bien...
Cerró los ojos. Le estaba empezando a doler la cabeza mucho...

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Re: El protegido y su protector...

Mensaje por Invitado el Jue Sep 20, 2012 3:47 pm

Extraña y hermosa criatura ¿Qué tenia ese niño que cautivaba al ángel ennegrecido? Aquel rostro perfecto en su belleza, tan único, sus ojos… sus ojos eran hermosos, esas esferas brillantes llenas de pureza, eran encantadoras… eran simplemente el perfecto reflejo de su alma pura, *tentación* al ángel abrió los ojos al darse cuenta de ese sentimiento, pero pronto los relajo, “cálmate… ¿En que estas pensando?” se pregunto así mismo mientras se iba incorporando después de ver las variadas reacciones en su rostro, después de poder oír esa voz sin la modulación que obviamente ocasionaba la mascara, “¿Repulsión?” Que alejado era ese sentimiento del que se encarnaba en el interior de su ser, aquellos ojos eran iguales, el reflejo, el tipo de mirada… eran iguales a los de ella… el mismo tipo de persona demasiado tentador…

-¿Triste? No lo es… debería ser un honor poder quitar las penas de los que sufren y brindarles felicidad, al menos eso me han dicho…-

Dijo con su voz suave algo ronca y sin darse cuenta su tono iba modificándose hacia el mas chico, su voz usaba el mismo tono con el que le hablaba a su amada muerta, con esa sensualidad tenue, sus ojos ya no eran los fríos y analíticos de siempre, esos iris de espada dejaban su filo a un lado y se volvían apacibles, “quiero tocarlo…”pensó retraído su mano se elevo lentamente hacia su rostro, sujeto suavemente su majilla con amabilidad aunque su expresión siguiera siendo completamente nula… todo el lenguaje corporal había cambiado, “Es casi como el hechizo que produce Remiel en otros siendo el cuerpo de Dios”… una sutil sonrisa algo ladina se mostró mientras sus ojos se entrecerraban lentamente estos parecían pasar de ese gris plata a aquellos celestinos que fueron en su nacimiento, el cambio era muy sutil y casi imperceptible, ese chico tenia un extraño poder sobre su ser, quizás fuera cierto que quitarle la mascara fue un error fatal, jamás imagino encontrarse nuevamente con alguien que poseyera un alma similar a la que tenia su amada…

-No podría verte de ese modo… deberías de dejar de ocultar tu rostro-

“Que blanco es”… pensó mientras miraba aquella perlada piel brillando a la luz de la luna que sobresalía de las nubes un poco, medio ángel solo era medio ángel… tan frágil como un humano, tan delicado… “Quiero protegerlo”… era imposible no sentirlo, era ilógico que ese deseo no naciera desde el fondo con toda esa intensidad…”Detente”… el ángel abrió los ojos y se aparto de repente, no.. no podía pensar de ese modo, no ahora.. que inoportuno era todo esto, ¿Justamente en este momento tenia que aparecer un ser como ese? “Que peligroso eres niño.. “ sus ojos volvieron al gris plata, cierto rojizo apareció por una fracción de segundos en su ojo izquierdo… “Tan peligroso…” la tentaciones eran peligro en el estado de Kasiel… pero pudiendo controlarse después de unos segundos el lenguaje de su cuerpo volvía esa guerra interna, el punto medio entre la luz y la oscuridad… era demasiado quizás para el ángel ennegrecido.

-No deberías de preocuparte por eso, yo soy el ángel guardián… no deberías de preocuparte por eso, tu único deber desde ahora en mas es preocuparte por ti mismo, hacer lo que desees, yo siempre estaré cerca de ti para ver que nada malo te ocurra-

Se acerco de nuevo y sujeto su mano extendiendo su brazo acercando aquella delicada y pequeña mano a su boca hizo que su palma quedara hacia arriba y mordió con sus dientes sobre su dedo índice haciendo brotar un poco de la sangre de su interior… hizo lo mismo con su dedo para que su sangre también saliera… presiono su herida sobre la del medio ángel, y al retirar el dedo ya ninguno de los dos sangraba…

-Ahora estamos unidos por lazo de sangre… cuando me necesites solo tienes que decir mi nombre y enseguida estaré a tu lado-

Inevitablemente era conciente que no podría estar siempre al lado del mas chico, sus ojos volvieron a mirarlo, esas encantadoras orbes… eran casi hipnotizantes, cerro los ojos y se acerco al mas chico acomodando un poco su ropa que encontraba un tanto mal con los movimientos y demás, también se quito la larga chaqueta que siempre traía puesta y la apoyo sobre sus hombros dejando que la misma cubriera el cuerpo de aquel, llevaba aquella camisa con las mangas arrancadas que dejaban desnudos sus brazos y por sobre todo descubrían el tatuaje de la doble X. Se volvió a erguir, desviola mirada a un lado y luego a otro.

-Hace frío… vete a acostar-

Dijo como una orden al mas chico para mirar a la ventana, aun quedaba bastante donde la oscuridad gobernaría el firmamento, por lo que debía de esperar hasta que el sol saliera seria mas seguro para Rin, aprovecharía entonces para llevarlo hasta la mansión de su patrón, vería si podía conseguir un trabajo dentro de la mansión, ahí estaría seguro probablemente le darían un cuarto… y como él solía pasar sus noches por los alrededores de la mansión entonces estaría atento a que nada se acercara a aquel niño… no podía confiar mucho tampoco en las personas de la mansión por lo que deberá de quedarse atento, si el niño podía producir esa sensación perdida en el ángel negro ¿Qué le prometía que los humanos no sintieran esa atracción también?... Mm… quizás seria hora de ir a ver a aquel vampiro, el era un noble, así que tendría una mansión donde podría trabajar el mas chico y claro el podía dejar al otro noble y quedarse en la otra mansión, el vampiro mostraba autocontrol y además estaba seguro que sabiendo lo que Kasiel es no se atrevería a ver al mas chico como una presa u otra manera…. “cálmate” se dio cuenta que estaba pensando mas de lo que debía.

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Re: El protegido y su protector...

Mensaje por Invitado el Sáb Sep 29, 2012 7:43 pm

No podía estar de acuerdo con aquel hombre... o ángel... o lo que quiera que fuese. No podía estar de acuerdo en dejar que aceptase toda su pena, todo su dolor para así poder librarlo a él de su sufrimiento... le parecía tan injusto y descabellado que ni siquiera se sentía capaz de replicar de una forma coherente. Sencillamente no era posible... él no había nacido para otorgar dolor, sino para quitarlo... puede que en eso... ¿se pareciesen un poco entonces...?
"No seas tonto" trató de avisarle su mente "ha cortado a un hombre... o demonio, o lo que fuese delante de ti... tal vez no sea del todo malo... pero está claro que no es un ser de paz, precisamente". Su mente tenía razón, por supuesto, pero no quería escucharla a ella tampoco... era demasiado triste... buscar la adrenalina de la batalla, tal vez... el olor de la sangre y la muerte... la agonía de tus oponentes... Rin no entendía a la gente que buscaba aquello que sólo de pensarlo a él le ponía malo.

Y sin embargo... en aquel momento... en aquel momento no supo muy bien cómo o cuándo exactamente había empezado... pero lo cierto es que el ambiente parecía estar cambiando. ¿Qué era? ¿La luz? No... era exactamente igual que hacía un momento... era de noche después de todo. ¿El rostro de aquel hombre? No, seguía inexp... un segundo... sus ojos parecían distintos... y su... sí... había sido su voz la que le había comenzado a dar aquella sensación. Era ligeramente más ronca, más extraña... de alguna manera, Rin no sabía bien cómo definirla, como tampoco sabía interpretar lo que veía en el fondo de aquellos ojos profundos que no paraban de mirarlo con intenciones desconocidas para el semi-ángel. Nunca nadie le había mirado así... tal vez si aquella "suavidad" que veía en los iris grisaceos se hubiese apagado hubiese visto aquel otro sentimiento que sí que había visto demasiadas veces en su vida... pero aquella dulzura lo cubría casi por completo, y de alguna manera hacía estremecer levemente al muchacho...

Aunque claro, nada fue suficiente como cuando el otro le tocó. En un principio ni siquiera se había fijado en que su mano se alzaba hacia su rostro, y sin embargo allí estaba... un sutil roce sobre su mejilla. Su piel se calentó levemente bajo aquella piel extrañamente dura y al mismo tiempo suave, la mano de un guerrero curtido en mil batallas... eran unas manos sin embargo amables, que parecían no querer reflejar más que cariño y protección.
Y aún así, aquel ángel parecía dispuesto a sorprenderlo más... una sonrisa se formó en aquel rostro inexpresivo, y Rin parpadeó, verdaderamente desconcertado. Kasiel estaba muy raro... desde que le había quitado la máscara...
¿Que no podría verle de ese modo? ¿Que debería dejar de ocultar su rostro? Desde luego si en el ángel ennegrecido causaba aquel efecto el ver su cara... no estaba seguro de si quería o no volver a ponerse la máscara.

Todo parecía detenerse, la luz de la luna iluminando la oscura silueta de aquel que se alzaba ante él... el silencio de la noche... pero todo terminó bruscamente. Él se separó, y Rin parpadeó al dejar de sentir su contacto, como si despertase de un sueño.
Pero, a pesar de aquella especie de aturdimiento que lo invadió, al muchacho no se le escapó aquel tenue brillo rojo que destelló en uno de los ojos del contrario... así como la oscuridad que durante un segundo pareció desprender. Se estremeció levemente.
- L-lo siento... pero soy incapaz de ser tan egoísta... -casi se disculpó de verdad, replicando como pudo a la observación del otro que parecía seguir a pesar de todo empeñado en consentirle como si fuese algún enfermo o algo... o al menos así lo veía el propio Rin, ya que él no consentiría tanto más que a un moribundo a punto de abandonar el mundo de los vivos...

Sus pensamientos nuevamente lo traicionaron al apartarlo de la realidad, a la que fue devuelto de nuevo de forma brusca cuando el contrario le... le...
- ¿M-m-m-me has mordido? -tartamudeó el otro, viendo su intensamente rojiza sangre brotar de la yema de su dedo apenas un segundo antes de que la herida idéntica que se hizo el otro a sí mismo presionase aquel punto. Rin sintió una energía electrizante que durante un segundo le recorría... y luego nada. Ni dolor... ni nada más.
Escuchó la explicación del otro y asintió, algo ausente. Lo sintió arroparle. Lo vio casi sin verlo con aquella peculiar camisa y su tatuaje aún más peculiar...
Sin haber escuchado siquiera la orden de Elliot, el chico se levantó de donde se había quedado arrodillado y volvió a la cama, tumbándose sobre ella con descuido y mirando hacia el techo... mirando en realidad hacia el infinito.
- No podrás acudir siempre a mi lado -afirmó de repente, no sabiendo muy bien cómo, pero estando bastante seguro de aquello. No lo miró-. Vas a luchar... contra el Rojo de mis sueños -se estremeció levemente. No quería nombrarla... era increíble... pero de alguna manera sabía su nombre, aunque no lo entendiese o conociese lo más mínimo...-. Ni siquiera con el Verde que hay en tu interior podrías hacer algo contra ella, creo... -dijo cada vez menos seguro y con la voz más suave y laxa. Aquel destello rojo del ojo de Kasiel había sido más verde que rojo... no dejaba de ser curioso algo así. Ni siquiera podía explicarlo bien... debía de estar enloqueciendo.
- Al menos... no dejes... que sueñe con ella... -apenas logró decir antes de que su pequeño cuerpo se relajase aún más, a punto de caer de nuevo en la inconsciencia.

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Re: El protegido y su protector...

Mensaje por Invitado el Mar Oct 16, 2012 11:46 am

Ese niño frente a él sabia que se convertiría en una amenaza de muchas maneras para su vida, no solo complicaría sus planes el tener que protegerlo, no solo esa criatura que parecía tan indefensa se volvía extrañamente atrayente ante sus ojos, si no que aquel niño con sus palabras demostró saber mas de lo que cualquier persona o ser a su alrededor había demostrado saber, “rojo…. Verde….” Pensó mientras una sutil sonrisa se esbozo en su rostro sin dejar de mirarlo… no podía dejar hacerlo.

-No hables con nadie mas que conmigo lo que en tus sueños veas…-

Dijo serio acercándose a al mas chico con lentitud, sentía su cuerpo extraño, su interior no era como siempre, no se sentía tranquilo pero al mismo tiempo una extraña paz lo acosaba, no quería que eso pasara, no quería que sus ojos se vieran interesados en aquel niño, era una locura pensar que de esa manera… aun así… sus iris de espada se centraron aquel bello y extraño semiangel, su mano no pudo evitar alzarse hasta su rostro y acariciar su mejilla.

-Te protegeré de todo, incluso de tus sueños…-

Era inútil, la atracción que sentía por aquel era imposible de negarse en su mente, pero por que?... ¿Por qué tenia que pasar esto ahora?, Kasiel sabia que su destino posiblemente no fuera muy largo, no le esperaba una vida tranquila como le gustaría, además, esa sensación de vacío que por añares estaba adueñado de su interior había desaparecido, alejo sus dígitos de aquel perfecto rostro que le producía esa alteración en su ser, sentía como dentro deseos contradictorios peleaban entre ellos por dominar su mente, era incomodo y cómodo a la vez, quería acercarse mas al chico, sentía esa atracción incontrolable que alguna vez había sido despierta por Presea y nadie mas, no quería caer en cuenta que quizás ese niño que estaba ahí era tal vez la salvación que había buscado internamente, no podía pensar en eso, no después de lo que ha hecho, Kasiel sello su destino… “Si tan solo hubieses aparecido antes…” pensó con cierta gracia triste en su interior mirando con su visión periférica los plateados cabellos de aquel, termino entonces por sentarse en la cama apoyando los codos sobre sus piernas y entrelazando los dedos de sus manos, sus iris de espada se centralizaron en el suelo, esperaría a que aquel se quedara dormido y saldría a tomar algo aire, hacia demasiado tiempo que no tenia esa sensación, que no pensaba tanto por culpa de una sola persona, de la nada sus orbes se deslizaron lento hacia donde se encontraba el rostro pálido y encantador de una criatura con un aura tan pura. Hacia cuanto tiempo que no había sido capaz de ver a alguien como él?... tan hermoso en su alma como en su exterior, sus ojos se cerraron, ciertamente estaba cansado, como siempre analítico pensó que en verdad los pensamientos eran lo que mas agotaba al cuerpo, soltó un leve suspiro, y se deslizo por el borde del colchón hasta encontrar con suavidad el suelo y apoyar su nuca sobre la cama, miro el techo mientras sus ojos se iban cerrando.

-Duérmete…-

Ordeno nuevamente ya sin mirarlo aun sabia que estaba despierto, no seria bueno para un niño no descansar las horas necesarias, además lo tendría que despertar temprano para poder llevarlo a la mansión, lo mas seguro seria que Rin se quedara como su ayudante en los establos, Kasiel no podía ofrecerle un hogar pues no lo tenia, pero al menos intentaría por todos los medios que aquel niño estuviera cómodo, fuera como fuera y en el lugar que fuera.

Intento dormir… pero era imposible… aquel rostro, aquellos ojos… se sintió muy superficial en ese momento, pero no… no era solo eso… abrió los ojos y volvió a mirar de perfil al chico, no era simplemente algo físico, su alma… era tan puro, tan inocente… su aroma descontrolaba su cerebro que disparaba pensamientos uno detrás de otro… -¿Por qué ahora?- susurro con su voz baja y algo ronca mirando al techo otra vez… no podía dejar de preguntárselo, por que su destino parecía querer jugarle aun mas travesuras… entonces sin vacilar ni un poco su mano se deslizo por el colchón hasta encontrar la pequeña mano de Rin... rozo sus dedos con los de él y sujeto mano entrelazando a los mismos con los del mas chico, cerrando los ojos y dejando que su rostro se acomodara hacia un costado para intentar dormir un poco también.

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Re: El protegido y su protector...

Mensaje por Invitado el Jue Nov 01, 2012 3:06 pm

Las palabras de advertencia del contrario parecían llegar a los oídos del pequeño semi-ángel de manera amortiguada y difuminada, como si acudiesen a él desde un lugar muy lejano e incluso a través de un invisible velo que los separase.
Cada vez más acercándose al estado de la inconsciencia a pesar del miedo a quedarse dormido, Rin escuchó entonces aquellas tranquilizadoras palabras que, a pesar de penetrar en su entendimiento igual que las anteriores (de forma algo confusa y desconcertante), logró procesar con más claridad y entender... sintiendo una inexplicable sensación de relajo casi al instante.

En verdad podía resultar ridículo... ¿cómo confiar así en alguien que recién conocía y que, además, había matado a alguien frente a sus mismas narices? Bueno... realmente había muchos factores y condicionantes; el muerto en cuestión era un ser demoníaco que había amenazado su vida y la del propio ángel oscuro... el propio ser divino no parecía una mala persona a pesar de la oscuridad que parecía desprender su ser a veces... aquella tan parecida a la mujer de ojos verdes...
Todo era demasiado confuso, y Rin no se sentía en aquel momento capacitado para llevarle la contraria a sus instintos que, en definitivan, le decían que al cuidado de aquel hombre... si es que lo podía llamar así... estaba a salvo y seguiría estándolo por mucho que de nuevo se abandonase a la inconsciencia.

Durante aquellos momentos de pánico en los que el chico se había aferrado con casi desesperación al contrario había visto algo, sí... y ahora volvía a pensar en ello mientras se dejaba caer de nuevo en la cama, mientras el ángel se sentaba en ella para más tarde bajar al suelo y recostar su cabeza sobre la cama ordenándole dormir.
Sin fuerzas, el muchachito se había dejado recostar sobre las suaves sábanas sin dejar de mirar la cabeza de Kasiel, lo único visible de su figura desde el ángulo en el que se encontraba alineado... y sin pensar ya con claridad por el sueño había alzado una mano para pasar suavemente una de sus manos por los cabellos negros del otro en una tenue caricia que apartó de su frente aquel flequillo.
- Ella era... muy... buena... -apenas logró murmurar finalmente, sus ojos entornados por el esfuerzo de mantenerse abiertos cerrándose por fin sin un último parpadeo, la mano que había acariciado el cabello del ángel cayendo laxa sobre las sábanas...

Spoiler:
Perdón por la tardanza y lo cortito que eeees >3< pero sentí que no había más que poner, más teniendo en cuenta que se queda dormido (?) xD puedes seguir aquí si quieres o sino abre otro post en la mansión que sea y mándamelo por mp a Galatea, plis xD

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Re: El protegido y su protector...

Mensaje por Invitado el Sáb Nov 03, 2012 6:17 am

Su mente estaba extrañamente alterada, aunque cerrara los ojos no podría encontrar el consuelo del sueño, Morfeo no lo visitaría esta noche de eso estaba seguro, no faltaba demasiado para el amanecer tampoco, por lo que si dormía solo lo haría unas pocas horas y si vamos al caso tampoco valdría mucho la pena en realidad. Sus iris de espada se abrieron con lentitud, miro el cuarto que aun caía en las penumbras de la noche, donde la luz de la luna comenzaba a escasear lentamente, seria que alguna nube en su paso comenzó a taparla… aun así el ángel ennegrecido estaba completamente en paz… si muy a pesar de toda esa enredadera de pensamientos que surcaban en su mente.

Aquellas palabras eran claras sobre quien habían sido, su rostro permaneció inmutable aunque su cerebro enviara imágenes una tras otra de aquella mujer preciosa de la que se había enamorado y a la cual había perdido por una razón enteramente injusta… aun así aquella caricia era sentida aun en su cabeza… cuando aquel pequeño chico de cabello de plata decidió deslizar su pequeña y pálida mano sobre estos en lo que supuso un gesto de amabilidad o quizás un agradecimiento. Como fuera sentía el estomago extrañamente revuelto en ese momento, una sensación muy extraña como si miles de pequeñas cosas se movieran rápido dentro de el, quien sabe bien lo que aquello fuera, aquella emoción olvidada por el ángel ennegrecido volvía pero su cerebro no se percataba de lo que aquello significaba…

Giro un poco la cara, muy lento para entonces visualizar a Rin sobre la cama, parecía estar completamente dormido y miro la mano con la que había acariciado sus cabellos antes de conocer lo muy poderoso que podía ser Morfeo su rostro se veía tan apacible durante su descanso que no seria demasiado pero algo era definitivamente mejor que nada… seguía con su cabeza apoyada en sobre el colchón de aquella cama con su rostro cercano a aquella mano… levanto la suya y la rozo con sus dedos muy suave terminando entonces por ponerse de rodillas y acercarse al mas chico. Sus ojos permanecían fijos sobre aquel perfecto rostro, tan bello… tan inocente… -¿Por qué?...- susurro muy bajo sin comprender las emociones que tenia al verlo, sus iris que solían mostrar mucha frialdad hacia todo parecían enternecer ante aquella escena planteada frente a el, tentado extrañamente se acerco un poco mas a el, su aroma era suave y delicado como el de una bella flor, le atraía era muy obvio aunque el Kasiel no pudiera realmente notarlo en realidad… por un ultimo impulso debido a la cercanía que mantenía con el, a su aroma delicioso, se aproximo mas hasta que su boca suavemente se encontró con la del mas chico en ese justo momento una electricidad helada recorrió su cuerpo lento desde sus pies hasta sus hombros apartándose de inmediato y tapar su boca con la mano mirando a un costado, se pregunto mil veces el por que hizo eso, el por que no pudo contener ese deseo, no sintió cambio en su cuerpo no como aquel que solía sentir cuando perdía el control y uno de sus dos lados terminaba venciendo al otro por un corto lapso de tiempo, entonces… ¿Por qué?... miro por el rabillo de su ojo a aquel chico, por dentro sintió cierta culpa de sus actos y por sentir cierto temor a perder el control como hacia solo segundos…

-¿Por qué me gusta tanto?-

Susurro ya estando en el otro lado del cuarto sentado en la esquina y sin poder quitarle los ojos de encima como si sintiera que si apartara la mirada aunque fuera un solo segundo fuera a perder para siempre a aquel chico… “¿Así es la relación entre el protegido y el protector?”… pregunto a referencia de ese lazo único que se formaba en el momento que un ángel se volvía en el guardián de otro ser…



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Re: El protegido y su protector...

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